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Este espacio divulgará los valores Culturales de la región
Caribe Colombiana
SOMBRERO VUELTIAO, UNA HISTORIA DE 3 MIL AÑOS.
La historia del sombrero vueltiao, declarado
símbolo nacional, es más antigua de lo que parece. Su historia se remonta a los
tiempos indígenas, cuando los Zenúes utilizaban un atuendo similar para
protegerse del sol en los ardientes días sinuanos.
Hace, aproximadamente 3 mil años en los valles del Sinú y San Jorge se
establecieron los representantes de la cultura Zenú, los cuales tuvieron un gran
desarrollo y se articularon de manera armónica con el medio ambiente.
Los
Zenúes se convirtieron en unos ecólogos y biólogos. Todos los sonidos los
escuchaban, y así de esta forma se daban cuenta que cuando salían los pichones
de hicotea era porque se podía sembrar.
Desde ese momento se comenzó a utilizar el sombrero primario integral con fibra
dura, con el fin de protegerse del sol o la lluvia, convirtiéndose este en el
antecesor del sombrero vueltiao.
Sus
pintas tienen una simbología especial que está estrechamente ligada a la
naturaleza, que el investigador Benjamín Puche Villadiego se dedicó a
estudiarlas y a interpretarlas.
Desde el Seno.
El sombrero comienza a trenzarse desde el seno de la madre, porque mientras ella
trenza, el niño juega con la fibra. De esa forma se obedece a las indicaciones
de la inteligencia. "Los niños van haciendo trenzados de manera empírica sin
tener en cuenta las pintas, posteriormente a los 17 años se va dando la destreza
manual", dice Benjamín Puche Villadiego, investigador.
Cabe resaltar que
cada pinta representa a una familia. Estos le daban nombres como "diente del
ñeque", "ojos del gato2, "paticas de araña", "mariposa", entre otras, y cuando
las mujeres se casan se van creando nuevas formas y creándose una malla cultural
de tipo genético.
Esa
condición especial hizo que las figuras que aparecen en el sombrero vueltiao
pudieran identificar a las familias que lo elaboraban. Eso quiere decir que por
generaciones se dedicaban a una pinta en especial y ello se convertía como en el
"made in" o el sello original de los Zenúes.
Era fácil detectar entonces quien elaboraba los sombreros sin necesidad de que
nadie lo dijera.
¿Cómo se fabrica?
El
sombrero vueltiao cambia de pintas convirtiéndose así en un mundo mágico. La
nomenclatura utilizada para la fabricación del actual símbolo nacional se hace
bajo fórmulas de N y X, donde n es la zona de dibujos y x el número de la
trenza, por eso comunmente se habla de un sombrero quinceano o un 21. Muchos han
sido los homenajes realizados por autores cordobeses que aman su cultura, tal es
el caso de Benjamín Puche, quien realizó una síntesis para resaltar este símbolo
que representa ahora a los colombianos ante el mundo.
"Viene naciendo en la caña/ La fibra de mi sombrero / Que trenza allá en la
cabaña/La raza de mis
abuelos/ Y con la tierra alcalina/ Con la bija y con la jagua/ Se va tiñendo la
caña / De negrura cristalina / Trenzan los dedos con ritmo/ Un manantial de
luceros/ De infinito logaritmo/ Como es infinito el cielo". De esa forma se hace
el sombrero, cuya materia prima es la caña flecha, material que se cultiva en
las sabanas de Sucre y Córdoba.
El proceso no es tan fácil como pareciera. Aunque es un conocimiento que se ha
ido transmitiendo de generación en generación también lo es que tiene una
ciencia especial.
Se hace una tintura especial, también con elementos de la naturaleza, para teñir
parte de las fibras. Así las cosas quedan unas blancas y unas negras que son las
que se combinan mágicamente para lograr el sombrero.
INEZA LLORENTE OSORIO.
Especial para El Universal. Tomado de Red Sabanera.
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